El anticristo de Nietzsche (Felices fiestas!)

•enero 4, 2014 • 3 comentarios

Navidad para varios es una fecha más, incluso para gran cantidad de personas de esta cultura occidental. Para muchos otros es una época donde los despojos, tiempos pasados y carencias se hacen tan evidentes que incluso disparan estadísticas respecto a suicidios… Triste, en efecto; pero para la mayoría, me atreveré a decir, es una época de luces, colores y regalos que engrandecen a la institución por excelencia que es la familia -de sangre así como la que uno elige- y los valores de fraternidad y gratitud.

Aunque las arcas del vaticano continúan vaciándose día a día, eso no ha mermado la celebridad de la fiesta y, me atreveré a decir, nunca lo hará, pues una economía más saludable que defectuosa depende del consumo decembrino (así como de la cuesta de enero).

Sin embargo, con la misma tasa decreciente en que la edad en que los niños dejan de creer en Santa Claus debido a la facilidad de información, los verdaderos cristianos van pereciendo y eso es un hecho. Qué tanto de ese fervor original todavía late en los autoproclamados es una incógnita, así que dispongo a ofrecer, no sin ironía, una reseña de una obra característica que puso y todavía pone en tela de juicio a la iglesia, sus costumbres y el origen mismo de tal manera que la ha convertido en una muestra inolvidable.

A sus 44 años Friedrich Nietzsche escribió El Anticristo. A datos burdos, su decimocuarta obra de entre las 20 más características del filósofo. Para mí ha sido la verdadera inauguración a la vasta obra del autor y he de confesar que no la siento tan provechosa, mas no me reprimo porque sé que para Nietzsche sería regocijo leerme por lo siguiente: no me ha sacudido. La acidez que pretende el autor pone en evidencia sus intenciones destructivas hacia los cimientos mismos de la iglesia como lee la contraportada de mi tomo comprado en Sanborns. Sin embargo, el hecho de que a mí no me haya impresionado implica que a muchos, sino todos, de los que son igual o más estudiosos que yo, tampoco. Tal vez, y sólo tal vez, hubiera preferido invertirle mi meticuloso análisis amateur a otra de sus obras.

Yo solamente busco dar un resumen y reflexionar sobre los temas que rodean a la obra. Si llegaste hasta este punto es porque eres de mente abierta, o bien, eres un cristiano de los soberbios que, por curiosidad o morbo, quiere saber de qué manera mentimos Nietzsche y yo. Al saber eso, el célebre filósofo tienta al lector dando una calurosa bienvenida a los hiperbóreos; tú y yo. Palabras como “nosotros”, “somos”, “sabemos” aunadas a sutiles elogios sugieren que debes estar de su lado para ser digno. Esta es una de sus técnicas; y aunque a menudo utiliza una lógica falaz y que pareciera ser contradictoria, su retórica y vocabulario son de lo más convincente.

Es una crítica directa. Las ideas son atrayentes por la rebeldía que denotan. Nietzsche  mantiene un tono mordaz y recalcitrante y no se muerde la lengua. Por eso mismo habrá que leer El anticristo con mente abierta pero con total lucidez. Quien se deje seducir de manera directa caerá en el error de sucumbir en lo que Nietzsche busca erradicar: cualquier forma de fanatismo. “Nietzsche no quiere que pienses como él sino que pienses por ti mismo”.

 

Nietzsche deja ver sus máximas: naturaleza, verdad, felicidad y el super hombre. Manejaré estas como subtemas aunque también incluiré tópicos relevantes que rodean al autor:

 

SUPER HOMBRE

El más valioso   y  nuestro objetivo como humanidad. Lógico, fuerte y sin miedo. El mayor enemigo del cristianismo. El übermensch va de la mano con su naturalismo y esa selección natural que debemos realizar antinaturalmente.

 

 

FELICIDAD

La felicidad es una máxima implícita. Es el objetivo superpuesto a cualquier otro que individualmente nos proponemos. Hay felicidades completas que contrastan con placeres etéreos. Para Nietzsche la felicidad es “sentir que nuestro poder va en aumento, que estamos superando algo que nos oponía resistencia”. Esa definición se parece más a la de la trascendencia; a superación y autorrealización. Pero la verdadera felicidad y dicha vienen de la trascendencia y autorrealización así que ahí hay un punto de convergencia.

 

NATURALISMO

La naturaleza sabe lo que hace y siempre es un modelo a seguir para Nietzsche. Este mismo razonamiento es el que se escucha a diario y, sin embargo, estoy abiertamente en contra porque es utilizado de una manera muy conveniente: “Los homosexuales son anti natura” vs. “¡Cazar está mal!” vs. “Medícame, por favor”… ¿Qué es más antinatural que la computadora que estoy utilizando? ¿Qué es más antinatural que trabajar 8 horas para conseguir papel? ¿Qué es más antinatural que tratar de apropiarse del tiempo haciendo literatura o una pintura?

NO somos seres naturales y 5000 años de civilización se han encargado de desnaturalizarnos. Las leyes de la naturaleza aplican a nosotros en tanto la química siempre será química; y no vamos a regresar al estado natural mientras existan organizaciones como la Unión Europea que, por ejemplo, cicatriza la Segunda Guerra Mundial. La naturaleza es sabia siempre y cuando sepa más que el hombre; eso es cierto pero le hemos dado la vuelta.

Decir que el objetivo es ser naturaleza sería hipócrita. Mejor dicho, la humanidad busca ser como ella sin dejar de ser nosotros con nuestra visión limitada, locura, lógica y contradicciones.

 

ANTISEMITISMO

“El primer principio de nuestro amor hacia los hombres es que los débiles y los fracasados deben morir, y se les debe ayudar a que perezcan.” Es fácil empatar las ideas de Hitler con frases de Nietzsche pero quién generalice solamente le estará dando la razón a este filósofo pues Nietzsche tira piedras a todo lo que se mueve y te tiraría piedras a ti por tirarle solo a los judíos. Abiertamente habla mal en contra del cristianismo y también crítica el judaísmo al tiempo que contrasta el budismo y demás doctrinas.

Su principal problema con el cristianismo es la pasividad y la adoración del martirio, es decir, el sufrimiento por el sufrimiento. Mirar hacia abajo, ponerse de rodillas y sentir culpa por la eternidad también me da nausea cuando hay tanto por hacer.

 

En su obra pareciera que Nietzsche no cree en nada. Por un momento levanta ciertas características del nihilismo. Pero al final del día, Nietzsche es el mayor creyente del hombre idealizado y el mayor resignado del hombre viviente.

Su agresión no es agresión hacia un tipo o arquetipo, sino a una característica. La compasión es un vicio… Sin embargo, este hombre es incapaz de ver que la compasión hacia cualquiera que lo necesite provoca una recompensa a largo plazo. Los niños que son educados bajo el “subjetivismo” de la compasión, por ejemplo, cuando se le ayuda a levantarse al caerse serán más propensos a compartir ese tipo de acciones cuando sean mayores. La supervivencia del más fuerte es una constante en Nietzsche pero se le escapa el deber que tiene el más fuerte de sobresalir solo para ayudar a levantar al resto. La humanidad se beneficia de esa manera; a Nietzsche se le olvidó el poder de la generosidad y el impulso que da el amor.

La compasión no te hace débil; el sentir lástima sí. Ayudar no es malo, ser subsidiario sí.

 

Estamos en el siglo XXI pero la religión seguirá permeando la cultura y forma de vivir. Tomarte la batalla contra ella de forma personal sólo devendrá en un desgaste y en soledad. “Vive y deja vivir”. La biografía de Nietzsche nos ha enseñado que una rectitud superflua y un desprecio por la naturaleza subjetiva del ser humano se verán reflejadas en depresión y displacer. “Ignorance is bliss”, o bien, “being consciuos is a torment” o también “I do not know anyone who is intelligent and happy” son frases que creo verdaderas pero también creo que si uno sufre por los ideales entonces está haciendo algo mal.

(También uno debe cuidar que sus ideales no acaparen toda su mirada pues a menudo están muy lejos y los que están cerca también te necesitan. Esto me lo digo a mí.)

Comparto mucha de la visión del filósofo pero eso no me impide vivir con los que no comparten mis creencias. Ser íntegro y sincero contigo mismo no implica una obligación de convencer al prójimo. Claro que lo digo de manera fácil porque, en mi círculo, el católico es una especie de extinción. Y lo digo sin preocupación porque a diferencia de los conservadores entiendo que los valores continúan y que una ética religiosa está de sobra en una casa donde se le enseña a un niño respeto y amor sobre todo lo demás. Creo firmemente en una educación moral a través de filosofía y humanidades racionalizadas. Y creo fielmente que esa será la única manera de educar a las generaciones que vienen que ya han nacido con la bomba de información que es el internet.

Hoy en día Richard Dawkins es más efectivo para robarle creyentes a la iglesia -y a cualquier otra religión creacionista-. Pero, ¿hemos llegado al punto en que la humanidad ha socrecido al Anticristo de Nietzsche? No, y no va a pasar porque implicaría que todos primero fueron cristianos para luego dejar de serlo. Más bien, una posibilidad nula debido a la propia temporalidad del ser humano: mientras a un joven le sea enseñado que han existido hombres virtuosos como el Cristo, siempre causará un trago amargo el escuchar que un libro de filosofía se llama El Anticristo… y siempre habrá nuevos jóvenes… y siempre Cristo será una figura a recordar incluso alejada de la biblia y la institución eclesiástica… y Nietzsche solamente será Nietzsche.

El meollo ya lo he remarcado; el cristianismo y su tradición es solamente eso. Cada día que pasa más y más personas logran visualizarlo. Y cada generación que entiende ha de mermar a la siguiente para mermar a la siguiente hasta convertirse en una bonita tradición. En tono saludable, opino yo. (Cómo ya ha sucedido en países con un alto índice de ateos declarados, como República Checa).

No habrá otro punto de inflexión a favor de las costumbres judeocristianas a menos que vuelva a aparecer el redentor. De forma física y anunciada. Teatral. Y, por favor, corroborada en Facebook y Twitter. Sencillamente, no sucederá; los tiempos cambian… (y así es como me encarno en un… *ouch* …anticristo).

Libro de INNON: Capítulo 1 – Camafeo

•diciembre 24, 2013 • Dejar un comentario

FELIZ NAVIDAD! :D  Les dejo un regalo del alma.
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1 septiembre 1948

 Querido O.O.O:

 

Lo ideal sería que me entendieras, pero sé que será imposible. En vez de un insulto a tu sólida inteligencia entiéndelo como un defecto de mi parte, amor. Las palabras discretizan el continuo de las ideas y las hacen imperfectas. Pienso que es valiente quien construye con estas herramientas defectuosas pues siempre es más fácil el silencio. Te pido respetes esta petición sabiendo que es la última que te haré: honra la poca valentía de estas oraciones leyéndome hasta el final.

Antes que todo te debo dos disculpas. La primera cae en obviedad: discúlpame por la repentina soledad. La segunda  porque entiendo la agresividad que implica una carta como está, forzándote a leerme sin posibilidad de interrupción o reproche inmediato. Perdóname.

He decidido regresar con mis hermanos. No puedo sino pensar que todo tendrá más sentido estando con ellos. Por lo menos sé que yo los necesito.

¿Qué sentido tiene ser una historiadora cuando se ha demostrado una y otra vez que la gente tiene una memoria corta, y recordarle sus errores no hace más que buscar un tropiezo más majestuoso? No soy funcional desde donde me encuentro. Vaya, ni dormir puedo, amor.

Cuando no son los estallidos en mi cabeza, me despierto intranquila por la vastedad del mundo, en otras ocasiones por la vasta estupidez.  Sin embargo, es esta vastedad la que me da un respiro de esperanza de que encontraremos, o por lo menos encontrarás, a otra persona indicada para ti. Sólo puedo imaginar la tristeza que provoco y la inevitable rabia que siempre secunda al extinguirse el dolor. Y lo siento; lo digo en serio.

 Creo que no hay un amor predestinado.  Me sería inconcebible aceptar que hay una sola persona para cada cual; eso significaría, y habla mi exceso de razón, que habría millones de almas con un amante a medias. Un amor a media asta. Pero luego te recuerdo y me persuades a contradecirme.

De todas las personas que he conocido, todos los amantes que tuve, ninguno pudo hacerme sentir pizca de lo que tú me provocas. Y estoy muy agradecida con la vida por ello, ¿cuántas veces no vi la mirada triste de una mujer solitaria cargando los mandados? ¿Cuántos hombres arrugados no miran con nostalgia a las jovencitas de los parques recordando aquel amor de Enero?

La historia enseña con su crueldad que no somos piezas que caen donde deben embonar; al contrario, la colisión de unas con otras resulta en un ensamblado improvisado y no siempre funcional.

Perdona mis metáforas de niña, pero a veces me tienta la idea de sabernos piezas de un rompecabezas cuando somos tan iguales y, al mismo tiempo, tan diferentes. Luego recuerdo que la humanidad no sabe a dónde dirigirse lo que implicaría que no sabríamos qué armar. Entonces la tentación se la lleva un frío suspiro…

 Pareciera que el humo y polvo que cubría a aquella niña cuando la conociste no hizo más que endurecerla con el tiempo. Lamento haber acorazado mis maneras y dejarte fuera en incontables momentos. Yo sé que es mi culpa y sólo mía, nunca intenté hacerme entender lo suficiente. Pero si hubiese intentado explicar el porqué de todo mi ser, no habría habido combinación alguna de palabras, danzas, gestos o garabatos que lo lograra. Lo menos que puedo hacer es dejarte estas palabras con la esperanza de redimir un pedazo de mi consciencia.

 Quiero que sepas, de todo corazón, que eres quien me mantuvo de pie. Fui afortunada de tenerte. Seis años se dicen fácil, pero después de lo experimentado juntos, se recuerdan rebosantes de vida y cariños que alimentarán la nostalgia mientras mi alma exista. Aunque el mundo se caiga a pedazos siempre pude contar con la integridad de tu carácter y aunque se siga cayendo tú puedes confiar en la entereza de mi corazón.

Estoy agradecidísima de tu cuidado y cariño y sé que esa misma ternura provocará en tu cabezota millones de preguntas. Deberé pedirte que no vayas a buscarme aunque tengas los medios para encontrarme. Siempre respeté tu discreción y ahora pido respetes mi decisión, que no ha sido sencilla de tomar. Te amé más que a nadie y estoy muy feliz de haber encontrado a alguien con quien pudiera relacionar una fracción de mí.

Nos vemos cuando nos veamos,
E.

La doctora terminó de leer al tiempo que su mente hacía su trabajo: la caligrafía era serena y anticipada, el papel blanco había sido doblado con cuidado y las alargadas imperfecciones cerca de la firma probablemente se debían a lágrimas ya secas.

«¿De él o de ella?», pensó.

Dio un vistazo al nuevo paciente que tenía frente. Estaba sentado en el sillón rojo, con un  zapato elegantemente posado sobre la rodilla opuesta. Se había tomado la libertad de tomar La psicopatología de la vida diaria de Freud de uno de los viejos estantes, pero ella se guardó el reclamo.

Dirigió la mirada al semblante de él e inmediatamente eliminó los malos pensamientos ante su osadía: el hombre se veía devastado. Apaleado. Derruido por dentro. Releyó la carta y entendió por qué.

Las ojeras debajo de ojos tristísimos le arrebataron un latido, pero disimuló. Regresó a su recién abierto expediente donde dejó la carta cuidadosamente.

―Gracias por la espera, Sr. Ochmann. ¿Puedo llamarle Omar?

Asintió.

―Esto es algo rutinario –sacudió un formulario- e impersonal pero me ayuda a empezar. – Se lo entregó y el le dio un vistazo–. Cómo le comentó mi asistente el tiempo de consulta ideal es de 45 a 75 minutos.

Asintió y levantó las cejas en desinterés.

«Al grano, entonces».

―Ya he leído la carta. Entonces está aquí para platicar de ella –corroboró.

―Para empezar –recalcó cada palabra.

―Entiendo –dio una sonrisa empática-. No son tiempos fáciles pero lo más difícil ya ha pasado.

Él no reaccionó al comentario de solidaridad. Con voz triste preguntó:

―¿Por dónde empezar? –suspiró él.

―Por donde te sientas más cómodo. Disculpa, ¿prefiere que le hable de usted?

Asintió y negó al mismo tiempo, sin importancia. Se inclinó hacia adelante pensando con los ojos. Inspiró largamente y tras exhalar comenzó:

―No debía enamorarme. Yo no buscaba nada cuando sucedió.

La doctora se acomodó en su silla y desenfundó una pluma.

―Mejor dicho. No debí dejar que se me escapara. Ya no sé si me arrepiento de lo vivido o no.

―¿Cuál es su nombre?

―Eva. Estuvimos seis años juntos. No es mucho pero lo disfruté muchísimo. Pero, ultimadamente… Es una chica muy particular, doctora, realmente muy particular, pero al final mucho más.

Ella guardó silencio en vez de preguntar porque.

―Verá, esta chica sufrió mucho. A decir verdad me siento un poco hipócrita… no sé, venir en busca de ayuda por algo tan tonto. No puedo…

―Omar – interrumpió—cada cabeza es un universo. La forma de amar de cada quien es tan diferente como personas en el mundo. Me alegra que hayas tomado la decisión de venir a platicar.

–Pero, digo, qué problemas se me pueden permitir cuando el mundo está echo escombros.

–Estoy aquí para ayudarte, ¿de acuerdo? –dijo solemne.

Omar sintió como si le hablaran con condescendencia. «A lo que has llegado», se dijo.

―¿De acuerdo? –llamó la doctora–. Mira, el mundo fue un infierno por mucho tiempo pero no por eso tenemos que descuidar nuestra persona. Sí, quedan problemas gravísimos que resolver pero no está de más darnos un descanso.

Ante la falta de efecto en su interlocutor agregó:

–Cada hombre bien podrá ayudar al prójimo.

Asintió, humilde.

―La extraño tanto, doctora. Cómo nunca imaginé que extrañaría a alguien. De tanta gente me he tenido que despedir. Tantos funerales he atendido y con incontables amantes he tenido un último beso. Nada como esto.

―Eso sólo me dice que era sumamente importante.

―La amé genuinamente pero sabía que algún día tendría que decir adiós. Pero en vez de irme yo, se fue ella. De repente. Es como si hubiera muerto. Peor aún porque sé que está allá fuera y no volveré a verla.

―¿Nunca?

―No si ella no quiere.

―¿Y no querrá algún día?

―No lo sé. Dios mío, como la extraño ―sintió una punzada al tener que recurrir a una divinidad.

―¿Que es lo que más extraña de ella?

―Todo… ―dijo veloz pero con los ojos al cielo, decidiendo por dónde empezar.

Metió una mano al bolsillo del chaleco y sacó un camafeo.

Lo abrió y se dejó ver ella en tonos sepias deslumbrando esa bien conocida sonrisa de labios cerrados y ladeados, comisuras amplias. Sus ojos entrecerrados delataban que era una sonrisa practicada: otorgada.

A Omar le encantaba ver aquella sonrisa ilusoria porque le recordaba a la otra; la que era de verdad cuya aparición era tan rara al aire libre que llamaba la mirada de quien estuviera cerca. La recordó a detalle: dientes aperlados, ojos alegres y una mirada que recorría el firmamento que decía “de acuerdo, tú ganas, me has hecho reír”.

La dueña tenía el defecto~ de tomarse la vida demasiado en serio por lo que nunca apagaba su mente. Sus ojos eran faros eternamente encendidos y sus oídos como de felino, por eso cuando Omar lograba la espontaneidad de esa sonrisa sentía unos deseos incontrolables de besarla.  Pero nunca en los labios para no apagarla.

Y mientras los dedos del hombre rodeaban el relicario, Omar se sintió dueño de ella otra vez aunque fuera por un instante. Sin embargo, estas pequeñas subidas venían acompañadas de abismos que volcaban sus entrañas. Y regresó a la realidad de aquel cuarto que fungía de consultorio para aquella señora que sería su psiquiatra.

Perdió noción del tiempo y casi con vergüenza por su abstracción distendió su la fotografía de su amada~ a su interlocutora.

La doctora vio en el camafeo a una chica atemporal. Bien podría tener 20 o 30 años.  Una chica de aspecto tan natural que no podía creer lo bella que sería de atenderse un poco: pestañas cortas, ojos completamente negros, labios grandes pero que por su color opaco se perdían con el resto de su cara. Cabello suelto y desarreglado de tal forma que podía verse el desinterés por la vanidad.  La sequedad y simpleza hacían de su belleza una antítesis.

«¿Qué tanto es belleza y qué tanto es exotismo?», se preguntó después de caer que no podría tratarse de una chica austriaca.

―¿De dónde es?

―Guernica –dijo con la mirada al suelo.

Carta de E. a Omar. (Quinto libro, inicio)

•septiembre 2, 2013 • Dejar un comentario

1 septiembre 1944

 

Querido O.O.O:

Lo ideal sería que me entendieras, pero sé que es imposible. En vez de un insulto a tu sólida inteligencia entiéndelo como un defecto de mi parte, amor. Las palabras discretizan el continuo de las ideas y las hacen imperfectas. Valeroso es aquel que busca construir con estas herramientas defectuosas pues siempre es más fácil el silencio. Te pido respetes esta petición sabiendo que es la última que te haré: honra la poca valentía de estas oraciones leyéndome hasta el final.

Antes que todo te debo dos disculpas. La primera cae en obviedad. Discúlpame por la repentina soledad. La segunda porque entiendo la agresividad que implica una carta como está forzándote a leerme sin posibilidad de interrupción o reproche inmediato. Perdóname.

He decidido regresar a donde pertenezco. No sé a qué vine, no puedo sino pensar que seré de mayor utilidad estando donde mis hermanos. Por lo menos sé que yo los necesito.

Vivir el día a día me sabe a hiel. Dime, ¿qué sentido tiene ser una historiadora hoy en día, cuando se ha demostrado una y otra vez que la humanidad tiene una memoria corta, y recordarle sus errores no hace más que buscar un tropiezo más majestuoso? Ya no puedo ser de utilidad desde donde me encuentro. Vaya, ni dormir puedo, amor.

Cuando no son los estallidos en mi cabeza, me despierta un desasosiego fomentado por la vastedad del mundo, en otras la vasta estupidez.  Ya sea por una o por otra, es esta vastedad la que me da la certeza de que encontraremos, o por lo menos encontrarás, a otra persona indicada para ti. Creo firmemente que no hay un amor predestinado.  Me sería inconcebible aceptar que hay una sola persona para cada cual; eso significaría, y habla mi exceso de razón, que habría millones de almas con un amante a medias. Un amor a media asta. Pero luego te recuerdo y me persuades a contradecirme.

De todas las personas que he conocido, todos los amantes que tuve ninguno pudo hacerme sentir pizca de lo que tú me provocas. Y estoy muy agradecida con la vida, ¿cuántas veces no vi la mirada triste de una mujer solitaria cargando los mandados? ¿Cuántos hombres arrugados no miran con nostalgia a las jovencitas de los parques recordando aquel amor de Enero?

La historia enseña con su crueldad que no somos piezas que caen donde deben embonar; al contrario, la colisión de unas con otras resulta en un ensamblado improvisado y no siempre funcional.

Perdona mis metáforas de niña, pero a veces me tienta la idea de sabernos piezas de un rompecabezas cuando somos tan iguales y, al mismo tiempo, tan diferentes. Luego recuerdo que la humanidad no sabe a dónde dirigirse lo que implicaría que no sabríamos qué armar. Entonces la tentación se la lleva un frío suspiro.

Pareciera que el humo y polvo de Guernica sobre aquella quinceañera no hizo más que endurecerla con el tiempo. Lamento haber acorazado mis maneras y dejarte fuera en incontables momentos. Yo sé que es mi culpa y sólo mía, nunca intenté hacerme entender lo suficiente. Pero si hubiese intentado explicar el porqué de todo mi ser, no habría habido combinación alguna de palabras, danzas, gestos o garabatos que lo lograra. Lo menos que puedo hacer es dejarte estas palabras con la esperanza de redimir una pedazo de mi consciencia.

Quiero que sepas, de todo corazón, que eres quien me mantuvo de pie. Fui afortunada de tenerte. Seis años se dicen fácil, pero después de lo experimentado juntos, se recuerdan rebosantes de vida y cariños que alimentarán la nostalgia mientras mi alma exista. Aunque el mundo se cae a pedazos siempre pude contar con la integridad de tu carácter y aunque se siga cayendo en pedazos tú puedes confiar en la entereza de mi corazón.

Estoy agradecidísima de tu cuidado y cariño y sé que esa misma ternura provocará en tu cabezota millones de preguntas. Deberé pedirte que no vayas a buscarme aunque tengas los medios para encontrarme. Siempre respeté tu discreción y ahora pido respetes mi decisión, que no ha sido sencilla de tomar. Te amé más que a nadie y estoy muy feliz de haber encontrado a alguien con quien pudiera relacionar una fracción de mí.

Nos vemos cuando nos veamos,
E.

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E. perdió a sus padres en el bombardeo incesante de Guernica en 1937, poco después conoce un hombre que se hace llamar Omar O. Ochmann, el amor de su vida. A sus veinticuatro años ella ha decidido desaparecer. Solamente se reencontrarán en una ocasión.

Boca para que la tengo…

•mayo 12, 2012 • Dejar un comentario

Nunca he creído en la palabra patria ni en el concepto de orgullo inherente por tu país. Ni tú ni yo decidimos en qué país nacer. Ni tampoco elegimos a nuestros padres, ni el tiempo en el que nacemos, ni la condición socioeconómica… Si bien puede encantarme el clima, la cultura, la biodiversidad, la comida, la música… entiendo que no por eso debo identificarme con aquello que la vida me “impuso”. Sumada a esta racionalidad, ocurre que mi situación difiere a la de la mayoría del país. ¿Por qué será? ¿Por qué aquello que es muy representativo no me apela? No, es porque soy parte de la minoría. Pertenezco a ese privilegiado porcentaje que estudia una carrera universitaria; ese privilegiado porcentaje que tiene la oportunidad de decidir y, mejor aún, se me ha enseñado a tomar decisiones.

Entiendo que, al final del día, el fútbol es entretenimiento, sé que comprar el celular más novedoso  no es lo más importante, estoy convencido que la comunicación lo arregla todo, disfruto de la comida mexicana sabiendo que no debo comerla diario, y entiendo que a veces nos hacemos menos por razones bien estipuladas El laberinto de la soledad. Y de la misma manera, estoy convencido que el PRI le ha hecho daño a México. Educación es la palabra clave. Es la mejor apuesta hoy y siempre y lo digo cuál fanático que agradece que se le haya  inculcado cierta religión con la diferencia de que es la razón la que me hace hablar Y NADA MÁS.

Y pareciera que lo digo con condescendencia como si el resto de los mexicanos no tuvieran la capacidad de pensar así. La cuestión es que si estás leyendo esto, tú estás en el mismo lado de la barda que yo. No necesito estudiar Ciencias Políticas o Economía para saber que México debería estar mucho mejor. Lo que si necesito es la iniciativa de cerrar Facebook y hacer una búsqueda en Google de cada candidato. Y antes de que me dé cuenta, con mi rostro arrugado, despliego un sinfín de preocupaciones porque entiendo que la partida ya está muy avanzada y me dan ganas de llorar por las cartas repartidas. Pero dulce sorpresa cuando me topo con ese comodín que se nos ha dado y que hace seis años no existía: Twitter. Twitter ha cambiado las reglas del juego y, aunque sea un poquito, cierra la brecha y homogeniza un poco al criticismo de los mexicanos. Ah pero sólo de los mexicanos con computadora… Entonces respiro hondo.

Pero bueno, me entero de hechos: Josefina, la Calderoncita, la conservadora, apoya a Elba Esther Gordillo. Acerca de Gordillo me entero que es la cabeza del sindicato de maestros y que no tiene escrúpulos. Entiendo que tiene poder porque pactó con Calderón después de que Zedillo la encaró. Zedillo dejó que hubiera transición hacia el PAN. Fox y Calderón hacen lo que pueden a pesar de que Calderón ganó con fraude electoral. Esto último no sé si creerlo y culpo a los medios de comunicación por no indagar lo suficiente en la verdad. Yo defiendo a Calderón (legítimo o no) por pararse a hacer algo en contra de los Zetas y el narco. Definitivamente no fue la mejor manera y me duelen cada una de las muertes. Algo había que hacer… tomó una decisión que despertó al país. Lo que hizo con CFE era más que necesario.

Pero Josefina es una soñadora sin pantalones. Mente cerrada. No va a quitar a Elba Esther.  Peor aún, JVM emana lo peor del PAN: apertura a la Iglesia católica por cuestiones políticas disfrazadas de intenciones para combatir la “crisis de valores”. Y ella se cree las ilusiones pues se ve que no entiende el contexto actual del mundo, no entiende el derecho del prójimo a formar una familia con quien quiera y que la forma de mejora es a través de la razón y crítica. No entiende a esta generación con el porque en la boca. También me entero, muy importante, el PAN de ahorita, ya con el sabor del poder, no es el PAN de antes. En resumen, JVM es gris, es opaca, tachada en mi lista.

¿Qué pasa con la izquierda? Hecho: AMLO fue el enemigo público número uno hace seis años. Hecho: lo odiaba por ocasionar tráfico y bloqueos y demás. Hecho: Ha cambiado mi percepción. Y me muerdo la lengua.  Y me reprocho porque no me cuestioné con suficiente entereza la posibilidad y el potencial idealista que podría traer. Claro que hace seis años tenía 15… y estaba un candidato que, opino, era menos peor. Hoy en día, CREO, y no pasa de ser una postura crítica, pensada y razonada que AMLO era presidente legítimo. Si sí o si no, ya quedó atrás. Ahora, ¿qué sigue? Foro en la IBERO, foro en el Tec de Monterrey y luego el debate. En los primeros dos se muestra muy racional, certero, aterrizado. Sabe que lo han tachado como un Chávez en potencia y contesta claramente. Sabe que lo tachan de populista (aunque hoy veo más propaganda de vales de despensa medicinas y demás por parte de los otros dos partidos) y se justifica diciendo “Mientras le enseñas a pescar a la gente hay que darle de comer. Varios aquí tenemos mascotas, ¿cómo vamos a alimentar a nuestro perro y a una persona no?”. Por otro lado, en el debate, dónde sabe que tiene un público menos leído, opta por tirarle tierra a EPN (igual que Josefina).

Y EPN le tira tierra a AMLO y Quadri (que sigue una agenda similar al PRI) también aunque de manera sutil. Se nota una tendencia de quien representa la amenaza.

Así que por último el copetudo. Copetudo e iliterato. Uy, ¿sueno tendencioso? Te aclaro la duda: COPETUDO, MANIPULADO Y MANIPULADOR: ¡MALIGNO! Puede que tenga la capacidad pero no le creo nada. Y lo que haga será viendo primero por los ajenos.

Si Peña Nieto le llama a la última década “la década perdida” es porque el gobierno de Salinas no le dejó mucha alternativa al PAN. ¿Que su gestión en Edo. Méx fue buena? ¡Ese es su trabajo! Y es más que evidente que era el camino hacia la candidatura. Para ese caso, AMLO fue nombrado segundo mejor alcalde en el  mundo por una Organización Mundial (y a Ebrard primero en el mundo) y si nunca te enteraste fue porque los medios de comunicación no lo mostraron. Pero claro que te mostraron sin cansancio la foto volteada que mostró AMLO en el debate y la súper edecán que estaba bien buena (en mi opinión elegida por TV Azteca por cierto, no para ganarle al rating al fútbol sino para quitarle seriedad al debate) al igual que hace seis años Televisa hizo de AMLO el más risible en la parodia de El Privilegio de Mandar, noticieros, etc. La misma Televisa que  también mostró a EPN en su papel de mesías en una telenovela y… etc.

Pero bueno, lo que yo percibo: Peña Nieto no va a poner a nadie en su lugar, ni a Wal Mart, ni a las telefónicas, ni a Pemex… Mantendrá que Wal Mart pague ese .001% de lo que en verdad debería pagar. Dejará que Telmex y Telcel sigan con sus servicios monopólicos de precios estratosféricos con tal de que Televisa no tenga un contendiente nuevo. No va a reclamarle a las extranjeras por la contaminación que dejan al llevarse la plata y el cobre del país, no va a responder por Atenco. El PRI derrochó el potencial que teníamos para ser potencia de nuevo; tan sólo incito a que hagan una búsqueda rápida con las palabras “pico de petróleo” o “Cananea y Portillo”. Peña Nieto no va a gobernar, va a ser gobernado por esas esferas de poder que responden a Estados Unidos. Nunca el PRI ha demostrado otra cosa y EPN no tiene autonomía.

Cuando AMLO dice que hay quitarle el poder a la burguesía no habla de ti ni de mí que tenemos dos o tres autos en casa. Habla de las corporaciones saqueadoras que no permiten la nutrición literal e intelectual del pueblo.

¿Y en materia de seguridad? De todos, EPN es el único que prometió quitar al ejército en seis meses para  luego corregir semejante estupidez para decir que lo quitará gradualmente. No promete un mando único porque sería descarado pues en Nuevo León, es el maldito de Medina el que evitó  que se formara un mando único cuando más se necesitaba.

En fin… no me acabo la pila de lodo. Mejor me hago un autoexamen:

Pregunta 1:

¿Qué prefieres? ¿Alguien que le regale mis impuestos a la gente pobre o alguien que le regale los recursos de México al extranjero?

“Respuesta fácil”, me digo a mí mismo. Siguiente pregunta.

Pregunta 2:

¿Mejor malo por conocido que bueno por conocer?

Capciosa. Pero fácil cuando te das cuenta que el “malo por conocido” no ha tenido mucha oposición y es sólo una cara. De todos es el único que mantendrá las cosas intactas. El PAN por lo menos ha mantenido el dólar estable a pesar de tremendas crisis. Votar por EPN sería tirar a la basura estos dos sexenios para regresar a como estábamos. El PAN tampoco puede quedarse otro más porque se acomodan. ¡Kill it before it lays eggs!

Pregunta 3:

¿Y si votas por Quadri?

Pff, estaría siendo hipócrita al tirarle mierda a la Maestra y apoyarlo. El pobre hombre tiene un discurso  ideal y utópico a favor de toda la educación del universo a través de internet de banda anchísima para todos!! Sí, incluso el chiclero sin comida en el plato. Pero piénsale: si votas por él y no gana, entonces ayudaste a Nueva Alianza y a la Maestra. Peor aún, si votas por él y se alía con EPN que Dios nos ampare! PANAL no se va a asociar con el PAN y menos con AMLO; la hija de la Maestra es la que dirige la campaña del bigotudo. ¿Qué ha mostrado distanciarse de Esther? ¿Y tú helado de qué sabor?

Pregunta 4:

¿Qué alternativas hay?

No votar: le regalo mi voto a EPN. Impensable

Anular mi voto: posible. Atractivo. Pero una decisión condescendiente y soberbia. Me niego simplemente porque le estoy dejando la decisión a alguien más.

Pregunta 5:

¿Qué tan malo podría ser que gane EPN?

Igual y quitan a Elba Esther. Pero si en su lugar ponen a uno de los suyos eso no cambia nada (tampoco sé lo que harían los demás partidos aunque AMLO ha asegurado que sea el que sea  que quede arriba no tendrá el apoyo que tiene la Maestra).

Sé que EPN mantendrá los Monopolios. O bueno, igual y quita a los poderosos sólo para poner a los suyos. Sobre todo sé que no dejará que aparezca una tercera televisora y es ahí donde me pongo a temblar. Sabemos que en seis años no se va a arreglar la cuestión de educación. Ni en diez, ni en mucho, ya, ya. Pero mientras eso ocurre es MENESTER que haya una tercera opción. NO me importa que sea de Slim pues él siendo PANista es seguro que no va a ser igual. Prende la tele y a ver cuánta mierda intentan empujarte por la garganta.  Disfruta el sentimiento de saber que se trata de mierda. Pero para los que no conocen nada mejor aquello sabe a manjar. Pero pensemos; si le quitan el poder a Televisa toda la máquina comienza a operar. Habría otra gran opinión pública, más competencia y una búsqueda de mejorar el contenido: HAY MÁS DIALÉCTICA, PAPÁ!

Tú y yo sabemos que las encuestas están truqueadas. Tú y yo sabemos que Telerisa y TVMixteca nunca, NUNCA, van a descuidar al copetudo. Tú y yo somos privilegiados. Sí, abiertamente le tiro a EPN, pero tampoco me creo todo lo que dice AMLO y que la República del Amor y demás circo. Mi convicción por ese socialista que hace seis años no sabía la capital de Guatemala, para bien o para mal, es el gabinete que trae. Pero no quiero convencerte de que pienses como yo, sólo que pienses por ti mismo y te informes para que veas si lo que digo es cierto o no: ojalá haya el reclamo y elevemos conciencias. Desmiente a este ingenuo estudiante.

Al final, ¿cuál debería ser tu compromiso? Informar a aquellos que no tienen acceso a computadoras y medios electrónicos sobre lo que en verdad pasa. Ellos son los de mayor tendencia a ser devotos a un partido como si se tratara de un equipo de la liguilla. No creas la televisión y tampoco lo que lees en los periódicos; cada uno tiene su propia agenda. Si en las últimas semanas te has convencido de que en cuanto puedas te irás al extranjero para nunca regresar, no te culpo pero ¿dónde queda la hipoteca social? “El hombre para el hombre”, dijo el más grande de todos los tiempos. Y, mi estimado, aquí te tocó nacer. Y si alguna vez dijiste “quiero cambiar al mundo” date cuenta México es mucho más cambiable para tus manos que la hambruna en África y  la guerra en Irak.

ENERVADO

•diciembre 3, 2011 • Dejar un comentario

ENERVADO

ENERVADO

1

Pensándose única, hacia adelante,

Va grieta con cofia y mientras lo hace

Miles como esa, de Ella, desbandan.

Luna anticipan, pero les escapa.

2

Son puntas de lanza que siempre en duelo

En busca de aire quiebran el suelo.

Falta de tierra no rompe el anhelo.

Son las raíces que apuntan al cielo.

3

Pronto estas zanjas, del árbol, se atañen.

Forman cortezas, las ramas y el talle.

Vórtice encuentran y el nudo colocan,

Huracán no gira pero acongoja.

4

Si consiguen de espiral torbellino

Escapar, vertical, sigue el camino.

Trazan el tronco y proyectan el fuste,

Cabezas de hidra incitan el incruste.

5

Son canales irrigando la copa;

Se dividen en brechas, las ramas, la hoja.

Para las nervaduras no es consuelo

Alcance de savia; quieren el cielo.

6

Por rutas alternas inquietas crecen.

Laberinto en laberintos se teje.

Sobre flor pisada descansa ahora

Esencia muy diferente a la flora.

7

En alveolos se tocan, de flor, venas

Y, de pie plantado, finas arterias.

No reparan, sólo buscan salida;

No ven la belleza en red construida.

8

Grietas ya suben con ritmo latido,

Nervios suman en perfecto tejido.

Adolecen a par de nuevo huésped.

En carne, sólo cuerpo, se convierten.

9

Savia, ahora sangre, estruje rojo núcleo;

No es redondo el corazón húmedo.

En esfera encontrarse, es el desvelo.

Enredaderas ven Luna en el cielo.

10

Espina no es flora, mas desde el cuello

Comienza encefálico tronco nuevo.

Corteza va arriba, el falso follaje;

Bastión de bastiones, sagrado envase.

11

Las ramas se encorvan en blando oro;

Conviértanse grietas en gris tesoro.

Pues al toparse con libre albedrio

Brechas, ya mente, ven cruel conocido.

12

Gran Bestia con ánima alza la vista,

Pronto deslumbra a la muda visita.

Con sangre azul quiebra el cielo Selene;

En vena efímera el rayo deviene.

13

Inalcanzable la fugaz arteria;

Tormenta externa encendiendo la interna.

Mente vorágine hendida en angustia,

Densa penumbra sublima en conciencia.

14

Como nueva tierra funge la lluvia;

Esquirlas de Luna disipan bruma.

Y aunque el rayo junta Luna con suelo

Ni raíces, ni Hombre, llegan al cielo.

15

Lejanía del astro es lo que enerva,

No son las zanjas motivo de pena

Pues son zanjas, nervios, grietas, la almena

De mente y cuerpo; que el hombre permea.

16

Ruta imposible provoca inmanencia

Por parte del hombre, y en Ellas consciencia.

El cierra ojos, Ellas cesan violencia;

No dan rienda suelta a interna contienda.

17

Raíces van en hombros de gigante;

Él también quiere a la Luna de amante.

Ven hermosura de red construida,

En Él cae la ignorancia derruida.

18

Un giro y se abrazan, dos y se enraízan;

Tres vuelcos, cuatro y cinco, se entrelazan.

Grietas, alma, mente; otro remolino,

Pues tierra, tronco, Hombre ¡son uno mismo!

19

Reflejo de Luna, forma de verse;

Espejo redondo expedito emerge.

Cierran los ojos, vislumbran destino;

Graciosa ilusión el libre albedrío.

20

Pues crece en el punto se rompe en ríos

Desgaja tronco, albedrío delirio.

Hace del tiempo avenida sinuosa

Símiles de Hombre de inherencia tortuosa.

21

Nervaduras ven, en Hombre, gemelo.

Aún lejos, juntos no olvidan su anzuelo;

Enraizados quieren alas para vuelo.

Hombre, ya no hombre, con palma en el cielo.

22

Distintos hombres corren nuevas ramas;

Variantes de Uno, diferentes almas.

¿O es la misma Ánima conviértanse en planta?

Ramas el Hombre y Hombre en Ramas.

23

Pensándose Una, como sobre orbe,

Va Ánima con cofia y mientras lo hace.

Sinfín de reflejos, de Ella, desbandan.

En divina esfera a un Hombre encierran.

Endecasílabo inspirado en los de Borges. Se usan las reglas rigurosamente (sinalefa y hiato). Es decir, se evita usar la licencia poética sacrificando, a veces, el ritmo. Otra vez el bucle raro es la intención principal por la manera en que cierro el poema apelando al inicio que incita a continuar como espiral infinita o como si fuera un fractal. La temática es el hombre como todo pero dentro de ese todo.

La temática junto con la aparente escalada en una jerarquía ayuda a reforzar la idea del bucle raro. Es decir: primero las raíces en la tierra, luego el tronco, las ramas, las  hojas y el follaje donde está parado un hombre hecho de venas arterias, el corazón, sistema nervioso (metaforizado otra vez con plantas) y hasta arriba el cerebro, todo hecho aparentemente de lo mismo (zanjas, grietas, enredaderas, ríos, brechas) que tiene un significado trascendente: la mente que es donde todo reside y donde, en metafísica, se toman decisiones que vuelven a abrir brechas  de diferentes destinos. Ergo, la ilusión de tener un libre albedrío y la ilusión de poder tomar decisiones.

La luna, desconectada del suelo e inalcanzable, pero que palpita con luces y rayos parecidos a aquellas zanjas que conforman al hombre representa la consciencia completa que es igual de inalcanzable.  Símbolo muy adecuado pues al ser redondo implicaría que las zanjas, brechas, raíces,…  se encuentran a si mismas. Más solo hace falta la inmanencia (característica propia del ser humano) para encontrar y concretar esa consciencia. O por lo menos lo más cercano a ella.

La intención es imprimir 7-8 versos en cada tomo de Penna Azure pues el hombre es Andreas, la Luna es Galaas y  las raíces, brechas, ríos son…

PENNA AZURE – G, por A.G. Padilla

•junio 17, 2011 • Dejar un comentario

PENNA AZURE G

¿QUE ES… Penna Azure?

•junio 17, 2011 • 4 comentarios

A los quince años comencé un manuscrito en el cual incluí, de manera obsesiva, resúmenes de temas sobre los cuales sentía curiosidad y un respeto casi mórbido. Me dediqué a investigarlos e ilustrarlos como si de esa manera los hiciera más tangibles en un mundo donde predominaba la inmediatez de los medios masivos de comunicación.

Estos temas abarcaban lo que, consideraba yo, debería saber todo joven de mi edad. Entre ellos puedo recalcar la aparición de patrones en los números como entes tratados de manera casi numerológica, conceptos de la física y química como el comportamiento de la luz,  espacio, tiempo y dimensiones, entre otros. Me interesé por las capacidades cognoscitivas del ser humano y los procesos neurológicos y psicológicos. Abordé también conceptos teológicos trascendentales que incluían la palabra Dios, Satán, espíritu y alma. Traté con hombres de historia que consideraba remarcables; Da Vinci y sus revoluciones pictóricas y anatómicas, Hitler y su ariosofía y genocidios, Einstein con su relatividad y John Dee con su reinterpretación del mundo; siempre estudiando los extremos a los que podía llegar la humanidad.

A ese cúmulo de tinta y papel lo llamé Mundo transitorio. En mi ingenuidad, creía que estaba descubriendo el hilo negro. En mi enajenamiento sentía que hacía un favor a la humanidad por mi compilación. Sin saberlo, estaba redescubriendo la rueda. Sin saberlo, estaba haciendo filosofía.

Ligera fue la decepción al mirar hacia atrás con ojo maduro y ver que en ocasiones confundí la gimnasia con la magnesia, pues me impulsó a intentar por segunda vez. ¿Cómo hacer reflexionar a una generación retorcida como la mía y a las que siguen? A través de una novela, pensé. Pero, ¿por qué limitarme a incluir en el contenido la información que considere pertinente cuando podía jugar con mi propio mundo para destacar el impacto? “Show, don’t tell”, es una regla no escrita de la literatura.

La idea principal es la creación de una obra en la cual el autor quede plasmado esencialmente y en la cual pueda ser parte del espacio intra-diegético. Sí, toda obra es un reflejo del autor; de una manera u otra; pero ¿qué tal si la vida misma del autor puede concebirse como un elemento literario intrínseco?

La estructura de la novela es pensada como más allá del aspecto arquitectónico pues forma parte del entorno y consciencia dentro del cual los personajes se desarrollan. La estructura es un motivo esencial. Cometo un par de pecados en afán del motivo último y uno de ellos, además de un posible narcisismo, es que se trata de una obra muy consciente. Confío en que el fin justifica los medios y que, no a primera vista, los medios reforzarán al fin.

¿Cuál es ese “motivo último pretendido”? Incito a leer la novela para descubrirlo. Pero puedo decir al respecto que es una oda a la obra de Hofstadter titulada La trenza dorada. Para mí, el concepto de “bucle raro” es digno de usarse como recurso principal.

Para ello necesitaría de una interacción entre personajes mundanos con personajes que estuvieran, de alguna manera, por encima para fomentar la jerarquía. De inmediato pensé en el uso de una mitología y que mejor que el uso de una que mitología ordenada y sólida como la que Sir John Dee propuso en épocas elizabetianas. La cuestión jerárquica se utiliza con los personajes y su entorno; que no excluye la presencia de deidades en el cual se busca un ciclo infinito.

¿Quién es el señor Dee? Sir John Dee fue para la Reina Elizabeth lo que Merlín para el Rey Arturo. Considerada la persona más instruida de su época, se dedicó a disciplinas como la alquimia, matemáticas e historia así como lo que podría considerarse magia, prestidigitación, y otras menos respetadas. En uno de sus rituales, supuestamente, Dee logró contactar a entidades superiores y adimensionales que denominó como ángeles. Son estos “ángeles” los que he retomado y personificado para construir una nueva mitología abordada de manera realista y sin formalismo. Donde los personajes lidian con una dicotomía entre un propósito mayor y las dificultades de una vida como la de hoy. Se carga el texto con discursos a favor de la modernidad, libertad de pensamiento, antifundamentalismo y eso se refleja en la presentación de estas divinidades. Las ideas de Nietzsche y Sartre están a flor de piel en una lectura ágil.

La vía principal para lograr mi cometido es una historia de crecimiento sobre los hombros de un chico de dieciséis años convenientemente llamado Andreas. Andreas, que debe mudarse con su mejor amiga para continuar estudios superiores, se encuentra con un ser interior que resulta ser la primera divinidad de John Dee. El primer conflicto al que se enfrenta es ese mismo de los griegos clásicos: la lucha contra el destino. Esta vez se aborda de una manera antitética a lo que sería el Jesús bíblico. Lo que sigue es prosa…

¿Es ambicioso? Mucho. ¿Pretensioso? Tal vez. ¿Efectivo? Eso lo juzgas tú.

La novela, dividida en dos partes,  se pretende publicar en el 2012. Mientras tanto, la versión burda de la primera parte puede verse aquí.

 
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